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domingo, 8 de enero de 2012

Codex Seraphinianus

 Luigi Serafini (nacido en Roma, el 4 de agosto de 1949) es un artista, arquitecto y diseñador. Es conocido por crear el Codex Seraphinianus, una enciclopedia ilustrada de cosas imaginarias en un idioma inventado.
El libro fue editado en 1981, gracias a un curioso personaje: Franco María Ricci, erudito y aristócrata italiano, considerado uno de los mejores editores del mundo de obras de arte y bibliofilia

 
Entre 1976 y 1978, el arquitecto italiano Luigi Serafini creo el famoso “Codex Seraphiniaunus”, un extraño y perturbador libro ilustrado de más de 400 páginas, con apariencia de libro medieval de carácter científico, pero que, realmente, se trata todo de una invención maravillosa y onírica acerca de un mundo ficticio

 Con claras influencias del surrealismo de Dalí o de la fantasía simbólica de El Bosco, Serafini crea una especie de enciclopedia en la que trata un sinfín de temas, que van desde la botánica y la zoología hasta los deportes y el folklore de ese mundo imaginado. Y todo escrito en ese extraño idioma inventado, que durante años ha sido objeto de estudio de algunos criptógrafos y lingüistas, sin que nadie, hasta ahora, haya podido encontrar algún tipo de código.
  La obra de ese escribano contemporáneo fue puesta a la venta por 160.000 liras, que entonces correspondían en Italia a la mitad del salario de un funcionario, y en pocos meses desapareció de las librerías. Los compradores de ese tratado fantástico eran tanto estadounidenses como europeos, asiáticos o latinoamericanos. Porque el libro carecía de texto escrito en un lenguaje convencional, y por esta razón cualquiera podía comprenderlo...




Cuando empecé a pensar en la lengua que había de acompañar las ilustraciones, me di cuenta de que estaba saliendo ella sola del lápiz" De todas formas, creo que tiene elementos estéticos del alfabeto árabe, de la escritura cuneiforme y de algunas lenguas muertas"





Decenas de expertos en lingüística han intentado, sin éxito, descifrar ese lenguaje. Algunos estudiosos lo vinculan al relato Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, esa intricada representación del cosmos escrita por Borges en 1941, y lo comparan incluso con el llamado manuscrito Voynich, un misterioso libro ilustrado escrito hace unos 500 años por un autor anónimo en un alfabeto irreconocible. 



Hay gente que no me cree, gente que dice que he sido raptado por unos marcianos y otros que se arrancarían el pelo por encontrar una secuencia matemática en esa lengua”, dice Serafini con serenidad. “Pero no hay nada de todo eso. Yo soy firmemente laico y, sin embargo, creo en el arte. Si nos detenemos a mirar una pintura de Velázquez, vemos decenas de enigmas, misterios incluso indescifrables. Lo mismo ocurre con esa escritura que, de repente, me inventé. Se trata de una visión, de un lenguaje soñado. El misterio, para mí, consiste sencillamente en el acto artístico

El búlgaro Iván A. Derzhanski, catedrático de la Universidad de Plovdiv, asegura, por ejemplo, haber encontrado la clave para interpretar el sistema numérico que marca las páginas del Codex, que se desarrollaría a partir de la cifra 21.


"Y es que en realidad", recuerda Serafini, "el sistema numérico es lo único que sí se podría interpretar. Lo desarrollé conscientemente en función de no sé qué variable. Para mí tenía un sentido, pero después me olvidé de todo". 

Algunos han creído ver en esa lengua serafiniana incluso un mensaje alienígena, y han convertido el Codex en una especie de biblia de la criptografía. En Internet hay decenas de páginas web y blogs de apasionados que intentan descubrir el significado oculto del Codex, como si nos encontráramos en un cuento fantástico. Pero la realidad es más sencilla y, a pesar de todo, resulta más misteriosa que la ciencia-ficción.

El cineasta estadounidense Tim Burton posee varias copias, así como el músico Danny Elfman. Acerca de él han escrito el semiólogo Roland Barthes y Federico Fellini. Centenares de bibliófilos y coleccionistas hoy llegan a pagar 19.000 dólares en ebay por algunas impresiones limitadas (como la de la editorial estadounidense Abbeville) o por la primera edición de Franco Maria Ricci, quien hace dos años se retiró para construir un enorme y majestuoso laberinto en la campiña de Parma. 



Serafini jamás quiso explicar nada sobre esta curiosísima obra. Aunque en su testamento dice que será explicado cuando fallezca



Fuente: http://vivalasopa.blogspot.com/2011/01/codex-seraphinianus.html

El Manuscrito Voynich (I)



El manuscrito Voynich es un misterioso libro ilustrado, de contenidos desconocidos, escrito hace unos 500 años por un autor anónimo en un alfabeto no identificado y un idioma incomprensible, el denominado voynichés.
A lo largo de su existencia constatada, el manuscrito ha sido objeto de intensos estudios por numerosos criptógrafos profesionales y aficionados, incluyendo destacados especialistas estadounidenses y británicos en descifrados de la Segunda Guerra Mundial. Ninguno consiguió descifrar una sola palabra. Esta sucesión de fracasos ha convertido al manuscrito en el Santo Grial de la criptografía histórica, pero a la vez ha alimentado la teoría de que el libro no es más que un elaborado engaño, una secuencia de símbolos al azar sin sentido alguno.
Sin embargo, el que cumpla la ley de Zipf, que viene a decir que en todas las lenguas conocidas la posición en la tabla de frecuencia de aparición de una palabra es casi inversamente proporcional a aquélla: P(n) ≈ 1/n (la segunda palabra más frecuente lo es la mitad que la primera; la tercera, tres veces menos, etcétera), hace pensar que se trata no sólo de un texto redactado en un lenguaje concreto, sino también que este lenguaje está basado en alguna lengua natural, ya que lenguajes artificiales como los élficos de Tolkien o el klingon de Star Trek no cumplen esta regla. Esto es debido a que la explicación a esta ley se basa en la economía lingüística: las palabras que más utilizamos son más cortas y así requieren menos energía, por ello es el uso de una lengua el que acaba por imponer esta ley. Es prácticamente imposible que el autor del manuscrito Voynich conociera la ley de Zipf, enunciada muchos siglos después, y por tanto que la aplicase a una lengua inventada por él.
El nombre del manuscrito se debe al especialista en libros antiguos Wilfrid M. Voynich, quien lo adquirió en 1912. Actualmente está catalogado como el ítem MS 408 en la Biblioteca Beinecke de libros raros y manuscritos de la Universidad de Yale.











Descripción

El libro tiene alrededor de 240 páginas de pergamino, con vacíos en la numeración de las mismas (la cual es aparentemente posterior al texto, quizá del siglo XVI), lo que sugiere que varias páginas se habían extraviado ya antes de su compra por Voynich. Para evitar extravíos posteriores el padre Petersen lo fotocopió en 1931, repartiendo dichas copias entre varios investigadores interesados en su estudio e intento de traducción. Se utilizó pluma de ave para escribir el texto y dibujar las figuras con pintura de colores; según se puede apreciar, el texto es posterior a las figuras, ya que en numerosas ocasiones el texto aparece tocando el borde de las imágenes, algo que no ocurriría si éstas hubiesen sido añadidas posteriormente.



Ilustraciones

Las ilustraciones del manuscrito no aclaran los contenidos del texto pero denotan que el libro consta de seis "secciones", con diferente materia y estilo. Exceptuando la última sección, que contiene únicamente texto, casi la totalidad de las páginas contienen al menos una ilustración. Las secciones y sus nombres convencionales son:
Herbario: cada página muestra una planta (en ocasiones dos) y algunos párrafos de texto, un formato típico de herbarios europeos de la época. Algunas partes de estas ilustraciones son copias en mayor escala y detalle de bocetos vistos en la sección farmacéutica (debajo).
Astronómica: Contiene diagramas circulares, algunos de ellos con soles, lunas y estrellas, lo que sugiere que trata de astronomía o astrología. Una serie de 12 diagramas muestra símbolos convencionales para constelaciones zodiacales (dos peces para Piscis, un toro para Tauro, un soldado con un arco para Sagitario, etc.). Cada símbolo está rodeado por exactamente 30 figuras de mujeres en miniatura, la mayoría de ellas desnudas, cada una sosteniendo una estrella. Las dos últimas páginas de esta sección (Acuario y Capricornio) se extraviaron, mientras que Aries y Tauro están separados en cuatro diagramas con 15 estrellas cada uno. Algunos de estos diagramas se encuentran en páginas desplegables.
Biológica: Un texto denso y continuo con figuras de pequeñas mujeres desnudas tomando baños en balnearios públicos o tinas interconectadas por una elaborada red de tuberías, algunas de ellas claramente en forma de órganos del cuerpo. Algunas de las mujeres llevan coronas.
Cosmológica: Más diagramas circulares, pero de naturaleza desconocida. Esta sección también posee páginas desplegables, una de ellas de seis páginas de largo, que contiene una especie de mapa o diagrama con seis "islas" conectadas por calzadas, castillos y posiblemente un volcán.
Farmacéutica: Varios dibujos con leyendas de partes de plantas aisladas (raíces, hojas, etc.); objetos similares a jarras farmacéuticas (albarelos) a lo largo de los márgenes y algunos párrafos de texto.
Recetas: Muchos párrafos cortos, cada uno marcado con una "viñeta" en forma de flor (o estrella) que hacen pensar en una serie de órdenes, pasos o instrucciones para elaborar algo (presumiblemente un producto químico o alquímico).



En los proximos dias: 
El texto
Historia Resumen
Historia Extendida 
Alquimia
Herbario alquímico
Herbario astrológico
Energía nuclear
Lenguaje natural exótico
Lengua políglota
Lengua artificial       

Fuente: http://www.letrasyalgomas.com/t17696-el-manuscrito-voynich-realidad-o-engano